Este lunes, luego de 15 días de lucha por parte de proteccionistas y vecinos, la policía rescató al animal y a un gato que también se encontraba dentro de la propiedad.

El perro, en medio de la suciedad y sin comida, pateaba un tacho vacío en busca de comida ya que sólo se alimentaba de lo que le tiraban los vecinos y tomaba agua de lluvia acumulada en diferentes recipientes.

En el caso intervino la fiscalía especializada en maltrato animal y un grupo de personas pintó las puertas de ingreso a la vivienda con la leyenda «Maltratadores». Por orden judicial fue allanada y tuvieron que romper la puerta porque la mujer, que sufría problemas psiquiátricos no le abría a nadie.

Fue así como una gran cantidad de vecinos gritaron de felicidad y emoción al enterarse que el perro estaba vivo. Más tarde, con los caniles preparados en la puerta, agentes policiales rescataron al perrito y un gato negro, quien también se encontraba en mal estado.

Decenas de vecinos y defensores de los animales se habían reunido frente a la casa del barrio de Saavedra para asistir a este momento. Cuando un agente salió con el perro muy flaco atado con una correa y una oficial sacó a gatos en una caja, hicieron silencio para no traumatizarlos más.

Distinta fue la situación para la dueña del animal, que se subió al furgón bajo gritos e insultos y protegida por un «cordón» de policías.

El mes pasado, la Legislatura porteña aprobó un proyecto que incluye multas de hasta 40 mil pesos a los que abandonen, golpeen o tiñan a su mascota.

Con esta normativa, el Código Contravencional porteño suma un capítulo dedicado al “Cuidado y Protección de los animales domésticos” para cubrir vacíos legales en relación a los perros y gatos que se tienen como mascotas.